martes, 28 de mayo de 2013

Convertir miedo en poder

Es difícil enfrentarte al miedo. La adrenalina fluye por tus venas mucho antes de hacerlo. Y el nudo en el estómago se produce con solo pensarlo. Por sí solo el miedo no es algo malo, pero puede conducir a dos caminos diferentes que hacen del miedo algo maravilloso o algo devastador.
  • El miedo como ira, frustración o sumisión: Cuando tenemos miedo a algo que QUEREMOS hacer, y no lo hacemos por este miedo, el miedo se convierte en estas sensaciones tan desagradables. Las cuales todavía hacen más grande el miedo y nos lastran con arrepentimiento y culpa.
  • El miedo como poder: El otro punto de vista es cuando aunque tengamos miedo lo hacemos. Cuando dejamos que se libere adrenalina libremente, pero no por pensar en afrontar el miedo, sino por tomar acción generando un impulso aún más PODEROSO que el miedo.
Una vez te enfrentas al miedo el cerebro solo tiene dos salidas, paralizarse o calmarse al entender que el "peligro" que producía ese miedo es sólo una imaginación. Más tarde o más temprano acaba ocurriendo la segunda, y se produce una sensación de PODER increíble y tremendamente adictiva.
Piensas: "lo he hecho", y es más grande una vez "sí" que mil veces "no". Ese simple paso es capaz de contrarrestar todas las veces que te frustraste por una victoria del miedo. Ya le has ganado una vez, ¿por qué no vas a repetirlo de nuevo?

viernes, 24 de mayo de 2013

Regala

Supongamos que tienes la capacidad de saber mágicamente qué es lo que más desean todas las personas que se cruzan contigo, y además eres capaz de hacerlo realidad.
Si tuvieses este poder, ¿no lo utilizarías?. Sólo para ver las sonrisas de la gente, recibir su afecto y sentirte especial por ser capaz de hacer feliz a tanta gente. Sería un poco egoísta no utilizarlo ¿verdad?.
Supongamos ahora que tienes la capacidad de intuír el punto débil de todas las personas que se cruzan contigo.
Esta mujer está gorda, este hombre es muy bajito, ese chico tiene demasiado acné. Seguro que todos ellos están acomplejados. Sería muy cruel utilizar esta capacidad para herir a los demás, ¿no crees?.

Los seres humanos estamos hechos de emociones, y todos somos capaces de experimentar las mismas. A todos nos gusta sentirnos inteligentes, atractivos, divertidos, interesantes, deseados... Nadie rechaza la felicidad, ni algo que le haga reir.
Sin embargo, todos huímos de la tristeza, la crítica destructiva, los insultos y cualquier tipo de dolor.

¿Y si te digo que tienes los dos poderes que he mencionado al principio?
Es probable que te hayas dado cuenta de que tienes el segundo, porque estás más acostumbrado a utilizarlo de alguna manera. Estás más acostumbrado a observar los defectos de los demás, y los tuyos mismos, que las virtudes. Y eventualmente comunicarlos.
Pero también tienes la capacidad de saber algo que desea todo el mundo: emociones positivas. Y también eres capaz de observar para ver qué tiene de bueno o de especial cada persona que te cruzas en la vida. Puedes decírselo y repartir emociones positivas indiscriminadamente, ver como la gente sonríe, te lo agradece, y a veces incluso te halagan a tí también. Es como mágico...
Estoy seguro de que al principio has visto con buenos ojos el primer poder, y has rechazado el segundo. Reflexiona sobre ello, tienes los dos, tú eliges cuál utilizas.
"Lo que das es lo que recibes."

jueves, 23 de mayo de 2013

Talento vs habilidad

El talento es la predisposición innata para hacer algo. Es a lo que aludimos cuando decimos que "se nos da bien" algo.
La habilidad es la capacidad para hacer algo.
Por ejemplo: tocar un instrumento, prácticar un deporte, o aprender idiomas.
Ahora que hemos diferenciado bien los dos conceptos podríamos hacer una analogía matemática:
Habilidad=Talento+(Aprendizaje/Esfuerzo)
Esto quiere decir que una persona que tiene talento para algo, parte con una ventaja respecto a quien no tiene tanto. Sin embargo, si la persona con talento lo desaprovecha y no se esfuerza, no tardará en verse superada por alguien sin talento, pero que se esfuerce.
El talento no puede mejorarse, pero la habilidad sí.
He observado que muchas veces despreciamos habilidades que envidiamos de otras personas, porque no entendemos bien la diferencia entre talento y habilidad.
Muy probablemente esa persona no era muy talentosa, y aunque lo fuera, si es realmente buena tendrá una buena dosis de esfuerzo detrás de esos resultados. Es por esto que os invito a acercaros a las personas que sepan hacer lo que queréis aprender, y os aprovechéis de sus errores y de sus aciertos, en lugar de envidiarlos.
Y recordad que el esfuerzo sin talento siempre gana al talento sin esfuerzo.

martes, 21 de mayo de 2013

Lo que quieres VS lo que te apetece (Descontrol)

Sé que hace mucho que no escribo. Y el tema que vengo a tratar es la causa de ello.
Estimado lector: ¿alguna vez has sentido que tu vida se descontrola? ¿que antepones lo que te apetece a lo que quieres y/o debes durante demasiado tiempo y luego te culpas por ello?. Pero sigues haciéndolo un poco más. Al fin y al cabo, ¿no te apetece ponerte a estudiar verdad?.
Quieres estar en forma pero... da mucha pereza madrugar para salir a correr o ir al gimnasio, ¿cierto?. Quieres tocar mejor el piano pero en lugar de cumplir tu planificación y practicarlo, quizá hay días en los que te apetece más tirarte en el sofá y ver una peli mientras deboras palomita tras palomita. Pero... vamos a ver las diferencias entre hacer lo que quieres y hacer lo que te apetece:
Probablemente fumarte un cigarrito, beberte un cubata, o pasarte horas y horas mirando las redes sociales no es lo que quieres, pero quizás te apetece... y lo haces.
Lo que quieres es aprobar unos estudios, mejorar a tocar ese instrumento, ponerte en forma, comer sano, etc... Cuando no avanzas en esos objetivos porque antepones hacer lo que te apetece te sientes mal, te sientes culpable y deshonesto contigo mismo porque sabes que ese no es el camino del éxito.
"El camino del éxito consiste en anteponer siempre lo que quieres a lo que te apetece". 
Todo esto parece una tontería y una obviedad, pero tengo que recordarmelo cada día si quiero cumplir mis objetivos.
Cojo las riendas de mi vida otra vez, lo que quiero hacer ahora mismo es estudiar, aunque me apetece más jugar "solo un ratito" a la consola. El libro está abierto, la consola está apagada y la estampa permanecerá así hasta que la cama me llame porque querré dormir, es necesario para estar sano...

Cuídense ;)