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miércoles, 9 de enero de 2013

Creencias limitantes y ¿qué es la moral?

"La moral es el conjunto de principios y creencias que uno tiene, en los que basa su vida y que se encuentran por encima de todo lo demás."
Improvisada en una conversación con mi hermano Rob surge esta primera pincelada de la definición de algo tan complejo como es la moral. Pero profundicemos...
Nuestros principios y creencias se moldean en gran medida por nuestro entorno: nuestros padres, hermanos, amigos, guías espirituales, la sociedad en general, la televisión o nuestras propias experiencias. Esto condiciona cómo somos, cómo sentimos o a qué le tenemos miedo (irracional).
Como estos principios se encuentran por encima de todo lo demás, nos quitan libertad, nos hacemos prisioneros de nuestras propias creencias limitantes.
Pero en el fondo, no es la moral lo que nos quita libertad, sino una moral incorrecta o limitante. Las creencias del tipo: "ya fallé antes, volveré a equivocarme", "soy malo tocando el piano", "no se me da bien jugar al baloncesto"...
Una moral adecuada nos da la libertad de creer en nosotros mismos cuando nadie más lo hace, de despertarnos y creer que un día maravilloso es posible.
Me preguntaba Rob: ¿puede cambiar la moral?. Por supuesto, afortunadamente se puede cambiar en lo que crees, de la misma manera en que ya ha ido cambiando con el tiempo. Pero igual que lleva tiempo cambiar en una dirección, lleva tiempo cambiar en cualquier otra. No es un proceso instantáneo.
Si la moral puede cambiar, es decir, podemos cambiar los principios que guían nuestros actos, entonces podemos afirmar que tenemos el poder de cambiar nuestra vida y nuestro destino.
límite


P.D.: Si tenéis interés en aprender sobre creencias limitantes podéis encontrar información sobre esto y mucho más buscando algún libro de Programación Neurolingüística (PNL). Os puedo aconsejar alguno.
Dejadme comentarios si estáis interesados en que yo mismo os enseñe algunas técnicas.

lunes, 7 de enero de 2013

Tenemos tres cerebros

El reptiliano, el límbico y el racional.
Advertencia, el enfoque de este artículo no será científico, sino divulgativo e incluso opinativo. Dicho esto:
¿Alguna vez has querido hacer algo y te has sentido incapaz? ¿te han hecho daño y l@ sigues queriendo? ¿has sentido contradicciones entre el corazón y el cerebro?.
Tranquil@, no es serio, no es nada grave, a todos nos pasa y en realidad es eso precisamente lo que sucede: sentimientos contradictorios.
Volvamos a los tres cerebros:
  • El reptiliano se encarga de las funciones fisiológicas. Los niveles hormonales y los impulsos sexuales, además de otras muchas cosas. Ni piensa, ni siente.
  • El límbico es el almacén de nuestros recuerdos y además se encarga de las emociones. Aqui encontramos el miedo, el amor, el odio, la tristeza...
  • El racional es la parte consciente, que razona y trata de poner orden a la coctelera de impulsos y emociones de los otros dos.
Entonces, ¿qué ocurre?. Que llega uno con su coctelera de hormonas (sobre todo si eres adolescente), va y se enamora de una chica muy atractiva porque los impulsos y las emociones se alían y además resulta que la chica es interesante y comparten intereses. Hasta aquí todo muy bien, es comprensible porque los tres cerebros se han puesto de acuerdo. Nadie nota nada raro.
Pero ¿qué ocurre cuando no se ponen de acuerdo?. Exacto, se monta un cacao impresionante en nuestra cabeza, y esto es lo que más veces pasa, los tres cerebros no se suelen llevar bien, pero os voy a contar un secreto: de alguna forma, si empiezas a concentrarte en como piensas y como sientes, con el tiempo aprenderás a controlar el límbico y el racional.Por mi parte me conformaré cuando sepa a cual escuchar en cada momento...
Nadie dijo que vivir fuese fácil pero... la recompensa merece la pena...
Más información sobre los tres cerebros.
cerebro, mente, neuronas, emociones

¿Qué es para tí la vida y qué esperas de ella?

La vida es tiempo, se nos entrega cuando nacemos, sin condiciones. Por el hecho de vivir deberíamos sentirnos muy afortunados. Se nos regala la posibilidad de reír, de sentir placer, de estar eufórico o de contemplar la belleza de una puesta de sol, de un cuadro o de una sinfonía de Beethoven. Sin embargo también se nos "regala" la posibilidad de llorar, de sentir dolor y de deprimirnos.
Pero aunque el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional. Tú tienes el poder de decidir lo feliz que eres en función de las decisiones que tomas. Sonríe en lugar de mirar mal a la gente diferente, no juzgues tus propios defectos vistos en otros y acepta que no eres perfecto pero cada día puedes ser mejor. 

De la vida espero gente fiel, que me escuche, me comprenda y que me de cariño. Yo responderé con lo propio sin dudarlo ni un momento.
Deseo disfrutar de mi ocupación y que me permita vivir cómodamente aunque sin lujos. Que se me reconozca mi trabajo y por qué no, inventar algo por lo que se me recuerde en el futuro...
En realidad, no espero otra cosa que libertad y amor reales, los principios básicos que para mí conducen a la felicidad, y que la gente que me conozca bien y yo mismo pueda recordarme siempre con una sonrisa.
paraíso, vida

domingo, 6 de enero de 2013

En el día de Reyes...

...un príncipe sin regalos.
En mi familia nunca hemos sido muy detallistas, rara vez he visto a mi padre regalarle flores a mi madre, por qué no decirlo, ni flores ni ninguna otra cosa. Tampoco ha ocurrido al revés.
La Navidad tampoco es una excepción, y yo ECHO DE MENOS QUE ME REGALEN COSAS, echo de menos cuando era pequeño y aunque sabía que los Reyes eran papá y mamá me despertaba con ilusión esperando que se hubieran acordado de regalarle algo bonito a su hijo preferido (al fin y al cabo soy el pequeño...), pero ya hace años, apenas lo recuerdo, que lo único que recibo por Navidad es dinero, vacío, sin emotividad, se puede pensar que con el dinero me compre lo que quiera, pero no hay nada como tener algo físicamente, algo bonito o útil, o las dos cosas, que te haga recordar lo que sentiste cuando alguien se acordó de tener un detalle contigo.
Me gusta regalar cosas, me hace ilusión, pero sobre todo, sobre todo me gusta que me regalen a mí cosas que voy a tener en mi día a día y que me recuerden a la persona que me las regaló y me hagan sentir especial...
regalos

Reflexiones sobre la muerte (I)

Este artículo será el primero de una serie larga, muy larga, porque muchas veces me vienen a la cabeza reflexiones sobre la muerte, sobre el final de la vida o como queramos llamarlo.
Hoy he visto en las noticias que un niño de 6 años ha fallecido en Málaga en la cabalgata de Reyes, cogiendo caramelos. Me veía a mí mismo de su edad, con la ilusión de conseguir caramelos como para estar comiendolos un mes, acelerando con la diversión el proceso de espera para obtener mis regalos de la mañana siguiente. Me entristecen mucho estas noticias, me hacen sentir mal.
En días como hoy se acentúa mi crisis espiritual que dura ya años. ¿Cómo voy a creer en un Dios todo poderoso capaz de permitir semejantes fatalidades?, ¿cómo no voy a pensar que cuando pasan cosas malas fue casualidad, o mala suerte? No me cabe imaginar que existe un Dios que nos ampara pero ayer, o en cualquier otro momento en el que la fatalidad aflora estaba de vacaciones o ayudando a preparar los regalos a los magos de oriente. Seguro que ese inocente niño no se había portado tan mal este año para acabar así...
D.E.P.
Aún creo en Dios pero creo a mi manera,
vive dentro de los míos y no en cruces de madera...
Sharif.
carroza, cabalgata, Reyes

sábado, 5 de enero de 2013

Reflexiones desde un tren

Escribo estas lineas desde un tren, enfrente de mí una puerta automatica atascada que me perturba, aparentemente nada la bloquea, pero algo la impide avanzar, unas cadenas invisibles hacen que se mueva hasta un punto y vuelva a retroceder una y otra vez en un bucle infinito sin alcanzar su meta. Como quién choca incesante contra un muro. Me pregunto si soy tan diferente a esa puerta, me encuentro en el mismo tiempo, lugar y situacion, pero... hay un pequeño detalle, la situacion de la puerta necesita ser y sera reparada por otro, yo soy dueño y señor de mi situacion y yo mismo debo repararla. Querido lector, cuando leas esto la puerta seguramente podra avanzar, no te apenes por ella. Y al hilo de que la unica diferencia entre la puerta y yo es un pequeño detalle me doy cuenta de que todo son pequeños detalles... la nada y el todo estan conformados de este material y TODOS cuentan, cada cosa es diferente de la anterior, nadie es igual que nadie, y lo que nos hace especial a cada uno es lo que hace que merezca la pena vivir: la curiosidad de descubrir lo que hace especial a cada persona con la que nos cruzamos en la vida...
tren, Javier Perales Gran

martes, 1 de enero de 2013

¿Quién soy yo?

Soy un estudiante, futuro ingeniero de telecomunicaciones, amante de los animales y de la naturaleza, del deporte y de la comida sana siempre que puedo. Estudio para algún día poder trabajar diseñando infraestructuras tecnológicas, algo que me viene de vocación desde pequeño cuando desarmaba y volvía a armar aparatos electrónicos.
En mis ratos libres estudio psicología como hobby para mejorar como persona y conocer mejor la mente humana y sus mecanismos, algo que me apasiona desde que tengo uso de razón. Deseo convertirme en una persona capaz de ayudar a más gente y ser capaz de dar mejores consejos.
Me gustaría aprender a tocar un instrumento, el piano me apasiona, para desarrollar el talento musical que creo que tengo y que nunca he aprovechado, y disfrutar haciendo sonar música de otros y componiendo la mía propia para liberar el espíritu y como una forma más de expresión, además de la poesía, a la cual recurro siempre que encuentro una inspiración.
Escribo un blog para desahogarme, tratar de aprovechar el pequeño talento que creo que tengo escribiendo, y con la esperanza de leer mis entradas en el futuro conforme avance hacia mis metas y recordar mi ignorancia con una sonrisa...
Javier Perales Gran

viernes, 28 de septiembre de 2012

Los jueves universitarios o los efectos del alcohol (II)

Con el resacoso dolor de cabeza y malestar que se siente después de una noche de borrachera escribo esto. Ayer salí de casa dispuesto a comerme el mundo, me afeité, me puse guapo, me perfumé y puse una sonrisa por delante del resto de mí. Todo empieza con una jarra de cerveza, vuelta a casa para cubatear, jueguecitos divertidos pero con la finalidad de beber más rápido, un cubata, dos, son las once de la noche, y todo indica que la noche va a ser larga, tres, cuatro, son las 12 y la noche no sería tan larga como esperaba, no me iba a comer el mundo, solo me había tomado un brebaje de Gin y limón que cortase mis ganas de pasármelo bien...
Dificultades para coordinar los pasos, nauseas, vómito, son los síntomas típicos que presagian que tu noche se ha terminado y que si después pensabas irte a bailar, no vas a poder porque no puedes mantenerte en pie.
No, no necesito beber para pasarmelo bien, porque cada vez estoy más seguro de que puedo pasármelo mejor con 2 cervezas que con 2 cubatas, e igual de bien con un vaso de zumo de frambuesa en la mano, quizá mejor porque me encanta el zumo de frambuesa.
Acabo de darle el último trago a mi pócima "anti-resaca": zumo de limón+zumo de naranja, recién exprimidos, 100% natural, una explosión en la boca deliciosamente superior en sabor a cualquier bebida espirituosa, y te deja mucho mejor cuerpo. Quizá me arrepienta este sábado, o la próxima semana, pero lo digo, y tomo el compromiso, no voy a volver a beber sin control.
"Porque la vida está para vivirla a tope, y eso no se puede hacer borracho..."
ardilla borracha, borrachera, alcohol, bottela

lunes, 24 de septiembre de 2012

Cruces de emociones y como en casa

Un choque. De ahí proviene la confusión. El choque que se produce al tener dos hogares. Al vivir con dos familias. Al residir en dos ciudades. ¿Al mismo tiempo? Obviamente no, pero los dos lugares son mi hogar simultaneamente. Estoy disfrutando cocinando, e incluso apenas echo de menos la comida de mi madre. Siento que me estoy acostumbrando muy deprisa a mi nuevo hogar, y eso me reconforta por un lado, pero por otro me asusta profundamente. Creo que lo que quería escribir ya lo he escrito, así que os voy a dejar con una canción:

miércoles, 19 de septiembre de 2012

¿Ingeniería "teleco" o muerte?

Ayer, en mi primer día de clase en ingeniería de telecomunicaciones, mi profesor de programación nos expuso la dificultad de la titulación, y utilizó ese dilema: "¿ingeniería o muerte?, haber elegido muerte..."
Podemos entender que la vida es en sí la muerte, un enfoque bastante pesimista:
  • ¿Qué sería una muerte lenta y dolorosa? una vida vacía.
  • ¿Qué sería una muerte lenta y placentera? hacer lo que te llena.
En mi caso creo que estudiar "teleco" va a servir para "llenarme", por lo tanto... ¿ingeniería o muerte lenta y dolorosa?
Está claro, tomé la opción correcta. :)
Termino la entrada con una cita de mi querido Jorge Bucay:
"Ser feliz es sentir las convicciones de estar en lo correcto."

jueves, 13 de septiembre de 2012

A ras de sueño (Miedo I)

Acabo de comenzar a escuchar este disco y no puedo acostarme sin que termine, con él de fondo escribiré lo que fluya.
El miedo es la prueba de que no somos libres, ni tan siquiera racionales. El miedo hace posible que pensemos hacer una cosa y a los dos segundos cambiemos de idea y hagamos otra. Cuando una persona tiene miedo a algo irracional es tan estúpido como una tortuga Criptodira y se mete en su caparazón creyendo que el peligro pasa por dejar de verlo. Unos tienen miedo a la luz del sol, "¡qué cobardes!" dirán los que teman a las cucarachas, ¡qué tontería! dirán los que tengan miedo a los calvos...
"Tratamiento cognitivo conductal", esto será lo que vendrá a la mente de un psicólogo cuando le hable del miedo, lo sabrá curar, pero quizá sigue teniendo miedo a la oscuridad como cuando era pequeño. Y es que es algo tan humano, que si no temiera nada empezaría a sufrir hipocondría, y eso amigos, no es otra cosa que miedo al fin y al cabo...

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Simpático animalillo

Esta noche volvía a casa con varios temas en mente para el blog (no voy a trasnochar así que los trataré en los próximos días), cuando de pronto he visto por el rabillo del ojo que algo en el suelo se movía, he clavado la vista en ese algo y ha resultado ser una simpática lagartija bebé:
Ver imagen
He tenido que cargar con ella (no veais qué pesada, no paraba de intentar saltar al vacío) hasta un lugar con luz para poder capturar esta instantanea momentos antes de volver a dejarla en libertad.
Hablando de libertad, os dejo con una cita de Françoise Sagan:
"Cuando las personas tienen libertad para hacer lo que quieren, por lo general comienzan a imitarse mutuamente."

martes, 4 de septiembre de 2012

Descubramos nuestras virtudes.

Ayer me propuse comenzar un blog. No es que no tuviera tiempo de hacerlo, la procrastinación es un mal que afecta a más del 90% de la población, y en esto nunca he sido especial... aunque ciertamente desde hace unos meses estoy luchando contra el "ya lo haré mañana". Acabo de escuchar una cita fantástica, tenía que compartirla con mis lectores, y eso me ha animado definitivamente a escribir mi primer artículo. 
"La única razón por la que no descubrimos todas nuestras virtudes, es porque estamos ocupados descubriendo todos nuestros defectos."
Y es que cuando un bebé comienza a aprender a andar, es algo nuevo para él, y tropieza, y se cae, y debemos levantarlo y darle ánimo, "¡muy bien hijo!, ya has dado un paso, ¡vamos!, intenta dar otro". Pero cuando nosotros nos vemos en una situación nueva y cometemos un error no nos levantamos a nosotros mismos con la misma suavidad, no nos damos ánimo, sino que empezamos a pensar negativamente y criticarnos por nuestro error. Por qué no tratarnos como a ese bebé que no sabía caminar, el cual con nuestro ánimo aprendió rápidamente y sin sufrimiento, ¿no sería más provechoso utilizar un método de eficacia probada, que estar poniendo piedras en nuestro propio camino?. A partir de ahora, cada vez que tropiece sabré que estoy más cerca de saber caminar.
tick, optimismo