sábado, 5 de enero de 2013

Reflexiones desde un tren

Escribo estas lineas desde un tren, enfrente de mí una puerta automatica atascada que me perturba, aparentemente nada la bloquea, pero algo la impide avanzar, unas cadenas invisibles hacen que se mueva hasta un punto y vuelva a retroceder una y otra vez en un bucle infinito sin alcanzar su meta. Como quién choca incesante contra un muro. Me pregunto si soy tan diferente a esa puerta, me encuentro en el mismo tiempo, lugar y situacion, pero... hay un pequeño detalle, la situacion de la puerta necesita ser y sera reparada por otro, yo soy dueño y señor de mi situacion y yo mismo debo repararla. Querido lector, cuando leas esto la puerta seguramente podra avanzar, no te apenes por ella. Y al hilo de que la unica diferencia entre la puerta y yo es un pequeño detalle me doy cuenta de que todo son pequeños detalles... la nada y el todo estan conformados de este material y TODOS cuentan, cada cosa es diferente de la anterior, nadie es igual que nadie, y lo que nos hace especial a cada uno es lo que hace que merezca la pena vivir: la curiosidad de descubrir lo que hace especial a cada persona con la que nos cruzamos en la vida...

tren, Javier Perales Gran

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