martes, 24 de septiembre de 2013

Mirar y sonreír

Ésta es la historia de mi vida. Mirar lo que quiero, emocionarme, conmoverme con ello, quedarme absorto perdiéndome con la mirada en su belleza y ¿perseguirlo? sonreír como un tonto, como un estúpido que no sabe hacer otra cosa que mirar y ver las cosas pasar en lugar de hacer que las cosas pasen.
Sigo creyendo que encuentro placer en mi dolor y en mis fracasos, que el único lastre que me impide tener éxito me lo pongo yo porque en el fondo pienso que merezco sufrir... y fracasar. Como tantas otras veces...
¿Qué otra explicación puede haber si no?
Saboteo todos mis intentos de cambiar las cosas para bien. Saboreo todos los vicios que satisfacen mis impulsos más infructuosos. Y sigo vacío, insatisfecho, y sin rumbo...
Vuelvo al principio. Termino este texto con un escalofrío por la espalda, los ojos húmedos, intento sonreír y me sale llorar. Me sirve de alivio escribir esto, al fin lloro por fuera, llevaba días llorando por dentro...

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