sábado, 10 de enero de 2015

2015

Cuando terminó 2013 dediqué un artículo a explayarme sobre cómo había sido ese año para mí. Todo lo que había significado. Durante 2014 no han ocurrido suficientes cosas o al menos no han sido buenas, como para que le dedique tanto esfurezo, así que me centraré en mis planes para 2015.
Por cierto, hola amigo. Desde abril sin saber nada sobre mí, me sigo sorprendiendo de que haya una poquita gente que me visite aún sin generar ningún contenido nuevo... Supongo que la mayoría de las visitas son de mi madre que me echa de menos y le resulta menos invasivo y casi igual de reconfortante leerme que llamarme por teléfono. En cualquier caso gracias a todos los que me leéis, incluida tú, mamá.
Decía que en 2015 parece como si se respirase otro aire nuevo, es lo que tiene Zaragoza, el viento sopla tan fuerte que entre dos respiraciones nunca respiras el mismo aire.
Me he comprado unos patines, después de meses, casi años queriendo volver a patinar, me he atrevido a comprarme unos. Tenía miedo de comprarlos y luego no usarlos, algo que hago demasiado a menudo, pero como ya reflexioné, creo, una vez aquí: tu pasado no es tu futuro, y de momento ya he salido 2 veces a darme culetazos, qué liberador es deslizarse por el asfalto como si fueras montado sobre dos serpientes, pero lo mejor de todo es llegar a casa y quitarse los patines exhausto, agotado, con los músculos entumecidos, y relajarse un ratito hasta reponer el aliento.
Este año quiero viajar, viajar por placer, por ir a un sitio, conocerlo, hablar con los autóctonos, hacerme fotos y decir: "he estado allí y me lo pasé genial". Ni siquiera sé dónde voy a ir, pero con algo de suerte y esfuerzo por mi parte, tendré tiempo en verano, todo el tiempo que el año anterior tuve que dedicar a estudiar.
Creo que se me está quedando esto un poco largo para estar contando mi vida, así que, mejor lo dejo aquí. Pero...
Como me gusta que lo que escribo sirva para algo más allá de que a mí me guste desahogarme. Os diré algo. Es posible que hayáis leído todo este artículo y penséis en vuestro interior: "y a mí qué me importará la vida del tío este". Lo entendería. Pero eso nos puede dar una valiosa lección.
Procura que tu vida te importe mucho, porque dado que es posible que a los demás no les importe... Si no te importa a tí, no le importará a nadie. Sé feliz.

2 comentarios:

  1. Y seguiremos leyendote, aunque no haya articulos nuevos en un tiempo.

    Un saludo
    PD: ¿Que es mas importante, que me importe a mi mi vida o hacer que a los demas les interese?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias :)
      Aunque en este mundo de las redes sociales nos desvíemos y todo el mundo busque la foto perfecta y la frase perfecta para compartirla en Facebook, eso es algo que no deja de estar vacío si lo que haces con tu vida no te resulta del todo interesante.
      Así que supongo que para mí es más importante que me importe a mí mi vida que que les importe a los demás.
      Y digo más, es un enfoque más sano, porque depende de mis decisiones, mientras que gustar a los demás o interesar a los demás no depende de mí por lo que podría provocar frustraciones.

      Eliminar