Ayer me propuse comenzar un blog. No es que no tuviera tiempo de hacerlo, la procrastinación es un mal que afecta a más del 90% de la población, y en esto nunca he sido especial... aunque ciertamente desde hace unos meses estoy luchando contra el "ya lo haré mañana". Acabo de escuchar una cita fantástica, tenía que compartirla con mis lectores, y eso me ha animado definitivamente a escribir mi primer artículo.
"La única razón por la que no descubrimos todas nuestras virtudes, es porque estamos ocupados descubriendo todos nuestros defectos."Y es que cuando un bebé comienza a aprender a andar, es algo nuevo para él, y tropieza, y se cae, y debemos levantarlo y darle ánimo, "¡muy bien hijo!, ya has dado un paso, ¡vamos!, intenta dar otro". Pero cuando nosotros nos vemos en una situación nueva y cometemos un error no nos levantamos a nosotros mismos con la misma suavidad, no nos damos ánimo, sino que empezamos a pensar negativamente y criticarnos por nuestro error. Por qué no tratarnos como a ese bebé que no sabía caminar, el cual con nuestro ánimo aprendió rápidamente y sin sufrimiento, ¿no sería más provechoso utilizar un método de eficacia probada, que estar poniendo piedras en nuestro propio camino?. A partir de ahora, cada vez que tropiece sabré que estoy más cerca de saber caminar.









0 comentarios:
Y tú, ¿qué opinas? Cuéntamelo aqui abajo.