Desde hace varios días tenía en mente escribir sobre cómo vemos un grupo de borrachos desde fuera y cómo nos vemos a nosotros mismos cuando estamos borrachos, ya que la percepción es bien distinta. Yo percibo a las personas alcoholizadas como menos conscientes, y sin embargo cuando yo lo estoy me creo superconsciente. El alcohol tiene la magia de que todos los chistes que te cuentan tengan gracia, y que la frase "no hay huevos de ..." se transforme en la acción de los puntos suspensivos al momento. Como no quiero que parezca que incito a la gente a beber, cosa que tampoco me gusta hacer con frecuencia, diré que a veces te puedes levantar en una cama que no es la tuya y llevarte alguna sorpresa desagradable, y es que amigos, el alcohol hace que la belleza se perciba de manera diferente, por si alguien aún no se había dado cuenta.
Al hilo de este tema, quiero recomendaros un juego, que yo conocía con otro formato, pero al que jugué hace un par de días por primera vez, y que no es otro que "el oráculo". Consiste en tirar un dado o sacar una carta, y que la mitad de los números (del dado del 1 al 3 y de las cartas de 1 al 5) indican que la persona que ha tirado el dado o sacado la carta bebe ese número de tragos del cubata que se tenga a mano, y la otra mitad restante le dan el poder a esa persona de poner una prueba a cualquiera de los demás participantes, o a varios de ellos. Se va tirando el dado o sacando la carta en orden.
Cuando los participantes son de ambos sexos (y a veces siendo del mismo también), el juego termina con la gente desnuda o en una orgía, a no ser que se corte el rollo por alguna historia (alguien se va a casa...), o la situación no permite quitarse más ropa. Os recomiendo que lo juguéis siempre que tengáis oportunidad y haya personas del sexo opuesto, es muuuy divertido.
Sed buenos! :)









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